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29 de marzo de 2017

Misterio de la Iglesia: Misterio de comunión y misión

Jornada académica de la Cátedra de Misionología de la Universidad Eclesiástica San Dámaso, hoy 29 de marzo de 2017 en Madrid a las 18:00 horas




La Cátedra de Misionología de la Universidad Eclesiástica San Dámaso se ha marcado como objetivo para este año tratar el tema de la comunión en la misión. El tratamiento que se quiere hacer es, además, eminentemente práctico, ilustrando los aspectos teológicos y funcionales. Ya en el Curso de evangelización misionera hubo una mesa redonda en el mes de diciembre que trató diferentes aspectos de cómo la misión se debe desarrollar en comunión entre las diferentes realidades de la Iglesia. Ahora se presenta esta Jornada de estudio para volver de nuevo sobre el mismo tema y con el mismo enfoque.

La motivación de esta Jornada la ofrece el Papa Francisco cuando pide en la Evangelii gaudium a toda la Iglesia que la misión se viva en comunión entre todos para que de verdad sea atrayente y responda a la verdad del evangelio: “A los cristianos de todas las comunidades del mundo, quiero pediros especialmente un testimonio de comunión fraterna que se vuelva atractivo y resplandeciente. Que todos puedan admirar cómo os cuidáis unos a otros, cómo os dais aliento mutuamente y cómo os acompañáis (n. 99). A la vez advierte del peligro de la división, de la falta de entendimiento, de las envidias, etc. que también acechan a la Iglesia y le desvían de su objetivo: “¡Atención a la tentación de la envidia! ¡Estamos en la misma barca y vamos hacia el mismo puerto! Pidamos la gracia de alegrarnos con los frutos ajenos, que son de todos” (ibíd.).

La Jornada de Misionología 2017 pretende poner de manifiesto la importancia de vivir el misterio de la Iglesia como un misterio de comunión y misión, a la vez que mostrarlo cómo esto se realiza en la vida ordinaria de la Iglesia. Para ello un punto de interés a este respecto son las iniciativas de la Archidiócesis de Madrid y de la Santa Sede de coordinación de las diversas instituciones de acción social. La manera de hacerlo en el ámbito diocesano se iluminará con la ponencia de D. José Luis Segovia Bernabé, Vicario Episcopal de Pastoral Social e Innovación de Madrid. Lleva por título De la comunión a la misión” y tratará del enfoque novedoso que se ha introducido en la Archidiócesis de Madrid de la pastoral social, unificando en una sola vicaría episcopal el complejo mundo de la acción social de la Iglesia. Esta Vicaría -dice su página web- “tiene por encargo alentar y coordinar los muchos empeños pastorales que, en nuestra sociedad madrileña, buscan el rostro de los excluidos para ponerse de su lado: a su favor y, sobre todo, junto y con ellos. Para ello, se organiza en diferentes delegaciones, comisiones, grupos…”.
La segunda ponencia tiene el título “Una misión que construye la comunión” y la pronunciará D. Segundo Tejado Muñoz, subsecretario del Pontificio Consejo Cor Unum integrado ahora en el recientemente creado Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral. El papa Francisco le ha asignado a este nuevo organismo de la Curia Romana desde el primero de enero de 2017 la labor “en las cuestiones que se refieren a las migraciones, los necesitados, los enfermos y los excluidos, los marginados y las víctimas de los conflictos armados y de las catástrofes naturales, los encarcelados, los desempleados y las víctimas de cualquier forma de esclavitud y de tortura”, dice el motu proprio por el que se instituye.


La Cátedra de Misionología de la Universidad Eclesiástica San Dámaso quiere contribuir con esta Jornada a la reflexión acerca del misterio de la Iglesia entendida como comunión y como misión presentando algunos ejemplos prácticos de cómo realizarlo de manera concreta. Ya san Juan Pablo II propuso: “Hacer de la Iglesia la casa y la escuela de la comunión: éste es el gran desafío que tenemos ante nosotros en el milenio que comienza, si queremos ser fieles al designio de Dios y responder también a las profundas esperanzas del mundo” (NMI 43). La Jornada quiere hacerse eco de este gran desafío con el fin de hacer ver los pasos que se van dando para que esta propuesta sea una realidad cada vez más viva. Así la Iglesia puede responder a su vocación de llevar a todos los hombres y pueblos el anuncio del amor de Dios. De hecho, la misión de anuncio y testimonio de este amor saca a la Iglesia hacia las periferias humanas existenciales para lograr una comunión cada vez más perfecta. Y es que la salida misionera,  en lugar de disgregar, congrega en comunión, porque el amor de Dios es universal. Cuanto más buscan las instituciones de la Iglesia servir -en todos los modos posibles- al necesitado, al marginado, al abandonado…, más conciencia toman de la necesidad de vivir en unión la misión propia que cada una de ellas tiene en el seno de la Iglesia, mirándose menos a sí mismas.

Esta Jornada, abierta a todas aquellas personas con inquietudes misioneras, busca dar pistas sobre las premisas teológico-espirituales que hacen posible la adecuada formación para el desempeño de la misión.

Datos sobre la Jornada de Misionología 2017
Fecha y hora: 29 de marzo a las 18:00 horas
Lugar:
Facultad de Teología
Universidad San Dámaso
C/ Jerte,10 - 28005 Madrid
91 364 40 10

27 de marzo de 2017

XXIV Festival Canción Misionera 2017

El pasado sábado 25 de Marzo, se celebró el XXIV Festival de la Canción Misionera de la Diócesis de Getafe. Se concentró unas trescientas personas en el Auditorio de los Hermanos de San Juan de Dios en Ciempozuelos, venidos desde Brunete, Aranjuez, Leganés, Móstoles y Getafe.

Actuaron 7 grupos, el Coro de Niños de Brunete, el Coro Shabach de Leganés, la Milicia de Stanta María de Móstoles, el Coro de la Pª del Verbo Divino de Leganés, el Colegio de Divina Pastora de Getafe, el Coro de la Pª de Ntra. Sra. de la Asunción de Brunete y el Colegio de Apóstol Santiago de Aranjuez. 

Todos con canciones muy variopintas y con integrantes de todas las edades. Y por supuesto haciendo mención de su lema "SÍGUEME, no pierdas el ritmo. By Jesús". Canciones que cada año elevan su calidad en interpretación y música. 

Presidió el evento el Vicario General de la Diócesis D. José María Avendaño, en representación del Obispo, y fue el que inicio el Festival con una breve oración y quién terminó entregando los premios a todos los integrantes del mismo y dándonos la Bendición final. Así mismo, también fueron premiadas las niñas finalistas del Concurso de Christmas de Infancia Misionera 2016, Diana Pérez Puente y ganadora Marinela Natalia Stan, obsequiándolas el Vicario con sus respectivos premios y diplomas de la Diócesis.

Todo transcurrió con mucho dinamismo y diversión gracias a la colaboración y organización de José Beltrán y el grupo de colaboradoras que como siempre hacen que su presencia sea importantísima de cara a un evento de estas características. 

Y como este Festival es Misionero, se tuvo el gran privilegio de contar con el testimonio de D. Antonio Soler, párroco de Sta. María Magdalena de Ciempozuelos, quién tuvo a bien contarnos sus experiencias misioneras en Mozambique y en Nicaragua. Zonas que requieren mucha ayuda y evangelización por su enorme carencia de las necesidades más primarias. 

Un año más, se celebró el Festival y aunque el día era nuboso, la alegría y el entusiasmo fueron la tónica de él, emplazando a la gente para participar el año que viene y volvernos a reunir juntos para tener esta jornada musical y misionera.






                                                                                                         
                                                                                                            Delegación de Misiones de Getafe



22 de marzo de 2017

FESTIVAL DE LA CANCIÓN MISIONERA DE LA DIÓCESIS DE GETAFE


16 de marzo de 2017

Una bienvenida y un "hasta luego"

Monseñor Francisco Pérez González, elegido como presidente de la Comisión Episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias



Obras Misionales Pontificias se alegra por la elección del arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, monseñor Francisco Pérez González, como presidente de la Comisión Episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias (CEM). 

Es destacada la vinculación de monseñor Pérez González con el mundo misionero. Varios de sus cargos pastorales han estado íntimamente vinculados con la misión “ad gentes”. De 2001 a 2011, en dos períodos consecutivos, fue el Director Nacional de Obras Misionales Pontificias. Asimismo ha sido director de la Cátedra de Misionología (vinculada a la Dirección de OMP) de la Facultad de Teología de la Universidad San Dámaso de Madrid. Fue miembro de la CEM de forma ininterrumpida entre 1991 y 2011, y nuevamente desde 2014 hasta la actualidad. 

Al tiempo que damos la bienvenida a monseñor Pérez González (también gran impulsor de las peregrinaciones al castillo de Javier, cuna del patrón de las Misiones, san Francisco Javier),agradecemos a monseñor Braulio Rodríguez Plaza, arzobispo de Toledo, su servicio como presidente de la CEM durante los dos últimos trienios. A monseñor Rodríguez Plaza decimos un “hasta luego”, conscientes de su compromiso misionero, también al frente de la archidiócesis de Toledo como custodia de la prelatura de Moyobamba, en Perú. 

OMP felicita también a los electos presidente y vicepresidente de la CEE, respectivamente cardenales Ricardo Blázquez, arzobispo de Valladolid; y Antonio Cañizares, arzobispo de Valencia y les desea una fructuosa labor al servicio de la Iglesia en España.

15 de marzo de 2017

Hasta los camellos se mueren de sed

El misionero Christopher Hartley escribe esta carta desde Gode “con el corazón roto de la pena, para ser voz de tantos cuya voz nadie escucha”




En Gode y en la región de Etiopía cercana a Somalia, hace ya un año y medio que no ha caído ni una gota de lluvia. Aquí todo se está muriendo. Es tan triste y desolador ver los sembrados devastados por la sequía. Aquí ya no crece nada.En estos momentos Gode está siendo arrasado por una espantosa epidemia de cólera. Las gentes llegan en el último aliento y a veces mueren a los pocos minutos en manos de médicos impotentes ante la magnitud de la tragedia. Es dramático ver a las gentes llegar al hospitalucho de Gode, por cualquier medio de transporte, incluido carretas tiradas por burros, con pacientes escuálidos y moribundos.
Decidí que era imperativo buscar los poblados de donde llegaba la gente enferma para de verdad entender el problema. Lo que nadie me había aclarado es que no había en realidad camino para llegar a esos asentamientos; así que con el 4X4 puesto y apretando los dientes, recorrimos esos 40 interminables e inolvidables kilómetros. Llegamos todos cubiertos de polvo de pies a cabeza y abrasados de calor. La gente en seguida se arremolinó a nuestro alrededor, para contarnos su tragedia. Volví a casa muerto de cansancio y roto de la pena por lo que mis ojos habían visto.Pensaba, emocionado, en medio de tanto horror como había visto ese día, que era la primera vez que estas gentes habían visto el rostro de la caridad, por la presencia de un sacerdote católico.
Desde el instante mismo en que llegué de nuevo a la misión, no he parado de darle vueltas a lo que se puede y debe hacer como Iglesia de Jesucristo que somos; testigos del amor misericordioso de Dios, que es Padre y ama a cada una de estas personas. Quizá sean personas inexistentes, irrelevantes para el mundo; quizá su tragedia sea a lo sumo una mera estadística. Para Dios no, para la Iglesia tampoco. Son personas cuyo rostro sale del anonimato en el encuentro con una Iglesia misionera, siempre dispuesta a ir más allá, donde no ha llegado nadie. La Iglesia es la única que sabe ver en toda esta tragedia, que cada vida, cada rostro, es icono y transparencia del crucificado.
Soy voz de quienes no tienen voz, o sólo tienen un gemido ahogado, como un nudo en la garganta, gemido estridente y reseco, donde no solo no tienen agua, sino que ni siquiera les quedan más lágrimas que llorar. Os ruego por el amor de Dios que hagáis cuanto podáis por ayudarnos. Toda ayuda, por pequeña o aparentemente insignificante que os parezca, puede ayudar a salvar una vida. 
La Iglesia, como Nuestra Señora Santa María, camina siempre junto a su Hijo que en la vida dolorosa de estos polvorientos senderos cae y se levanta una y otra vez. Unas veces tiene cosas que dar, otras, tiene las manos vacías (¡si lo sabré yo!), pero llenas o vacías las manos, la Iglesia caminará siempre en cada misionero, adherida como madre y esposa, al cuerpo crucificado de su Hijo, en los hombres nuestros hermanos.
Cada día en cada Santa Misa ofrezco en la patena y el cáliz, la muerte y la vida de estas pobres gentes. En esa misma oblación y ofrenda os ofrezco a todos vosotros que con vuestra caridad vestís con nosotros al desnudo, dais de beber al sediento y de comer al hambriento. A todos os deseamos una Cuaresma en que se nos rasgue el corazón, para que demos frutos de conversión, compartiendo con los pobres tanto como a todos nos sobra. Ante el Sagrario de la misión por todos oramos y con Nuestra Señora, Reina de la Misiones pedimos que a todos nos acoja bajo su bendito manto.


Leer el testimonio completo de Christopher Hartley:
Testimonio misionero del padre Christopher Hartely desde Etiopía