• Reza y ayuda a las Vocaciones


    7 de mayo- Jornada Vocaciones Nativas y Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones
  • Compromiso con las vocaciones


    Presentación Jornada de Vocaciones Nativas y Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones
  • Mensaje del Papa


    "Empujados por el Espíritu para la Misión"
  • ¿Qué es Vocaciones Nativas?


    Una jornada de oración y ayuda a las vocaciones en los Territorios de Misión
  • ¿A quién ayuda Vocaciones Nativas?


    A 75.000 seminaristas y 6.500 novicios/as y 2000 formadores en los territorios de misión
  • ¿Cómo colaborar?


    Con un donativo o con una beca misionera para las Vocaciones de los Territorios de Misión
  • Oración Vocacional


    Recursos de oración para la oración diaria en los colegios

21 de abril de 2017

Voluntarios y Misioneros protagonistas del Encuentro

“La misión más urgente es acompañar el corazón del hombre” Javier López-Frías voluntario misionero con Ahoringa Vuelcapeta


Este fin de semana tendrá lugar el XIV Encuentro Misionero de Jóvenes organizado por Obras Misionales Pontificias en el que participarán jóvenes de toda España para intercambiar sus experiencias misioneras y fortalecer su implicación en la misión.

Más de 150 jóvenes se han inscrito para participar en este encuentro que, como explica el director de OMP, Anastasio Gil, «cada año se incrementa el número de diócesis y de Asociaciones que ven en el encuentro una riqueza eclesial, que respeta el carisma propio de cada iniciativa favoreciendo la diversidad, fundamentada en la pasión por la misión».
Entre los jóvenes que ofrecerán este año su testimonio, se encuentra Javier López-Frías Ramos, estudiante de 5º de Arquitectura en la Universidad de Granada. A través de la Pastoral Universitaria y junto la Fundación Misionera Universitaria Ahoringa Vuelcapeta, ha estado cuatro veranos en Bolivia, y este volverá como responsable de un grupo de 15 universitarios. Este amante del deporte, (además de ex integrante de selección nacional de Esquí Freestyle, en la modalidad de Baches, un año fue tercero en los Campeonatos Absolutos de España y primero en la categoría Senior), ha descubierto que «la misión es un paso lógico de quien se ha sentido amado y perdonado por Dios, y no puede callarse este regalo que ha recibido».
Javier admite que «la gente se sorprende cuando nos preguntan por lo que hacemos en Bolivia y respondemos "Estar". Sin embargo, es lo que nos ha pasado a nosotros, hemos hecho experiencia de la ternura de un Dios que siempre estaba ahí con nosotros, aunque no siempre lo veamos. De hecho, es esta la misión más urgente, la de acompañar al corazón del hombre, compartiendo la vida y la fe, y siendo instrumentos del "Yo estaré con vosotros, todos los días, hasta el fin del mundo"».
Junto a este joven, y entre otros testimonios de misioneros, estará el de Dara O'Brien, un sacerdote de la Fraternidad Misionera Verbum Dei (FMVD), nacido en Dublin (Irlanda) en 1967. Estudió Medicina en su ciudad natal, e hizo durante esos años un voluntariado en Zambia. Después de un año de misión en San Francisco (USA), en 1998, mientras trabajaba en capellanía del Colegio de Cabintelly de Dublín, le fue diagnosticada Esclerósis Múltiple. En México, y mientras recibía tratamiento, continuó su misión como predicador de la Palabra de Dios. Como dice un compañero de FMVC, «el carácter fuerte irlandés constituyó un desafío para aceptar progresivamente la dureza de su enfermedad, pero la victoria de Cristo en la Cruz, que él tanto había predicado a los jóvenes, ha ido haciendo mella en su mente y en su corazón para lograr vivir la serenidad con la que hoy nos comparte su fe desde la cruz de su silla de ruedas y desde las muchas limitaciones físicas que poco a poco se asemejan a las heridas del Resucitado”.

Para quienes deseen seguir el Encuentro a través de las redes sociales, pueden asomarse al #JóvenesyMisión

Más información sobre el Encuentro Misionero de Jóvenes: http://www.obrasmisionalespontificias.es/p/guia-compartir-la-mision.html

Los jóvenes, protagonistas del cambio

El papa Francisco quiere que los jóvenes sean protagonistas y no meros espectadores; por eso, les confía que sean ellos quienes lleven a cabo la transformación de la sociedad y del mundo.


“Cada joven tiene algo que decir a los otros, tiene algo que decir a los adultos, tiene algo que decir a los sacerdotes, a las religiosas, a los obispos y al Papa. Todos tenemos necesidad de escucharos”. Son palabras del papa Francisco en la vigilia de oración de preparación para la Jornada de la Juventud en Roma el 8 de abril. Que el Papa remachaba en Twitter con estas otras: “¡Queridos jóvenes, no tengan miedo de decir ‘sí’ a Jesús con todo el corazón, de responderle con generosidad y de seguirlo!”.

En la vigilia el Papa insistió en que la próxima asamblea del Sínodo de los Obispos es para escuchar a los jóvenes, a todos los jóvenes, porque la Iglesia tiene necesidad ponerse a la escucha de ellos. Escuchar está bien, pero no basta: “No, cosas concretas, la vida nos pide cosas concretas. En esta cultura liquida, se necesitan cosas concretas, y esta es vuestra vocación”. Porque el Papa, al oír los testimonios de los jóvenes, había dejado de lado el discurso preparado, ya que quería transmitirles algo que llevaba en el corazón: “Vuestra edad tiene el futuro delante. A los jóvenes, hoy, a los jóvenes la vida les pide una misión, la Iglesia les pide una misión”. Y el Papa les habló de que ellos a su vez tienen que escuchar a sus abuelos, a los ancianos… hacer de puente entre las generaciones. Por eso les animaba: “Queridos jóvenes, sed valientes «pero, Padre, yo he pecado, tantas veces caigo…» […] Adelante, ¿caes? Levántate y avanza”.

Estas palabras del Papa resuenan de manera especial en Obras Misionales Pontificas. Entre sus finalidades se encuentra dar a conocer la misión universal de la Iglesia a los jóvenes y promover todas aquellas iniciativas que contribuyen a su formación y a que puedan colaborar con la misión y los misioneros y misioneras. Son palabras que nos estimulan a continuar ofreciendo a los jóvenes la oportunidad de un compromiso real y concreto que desarrolle la dimensión misionera de su bautismo y de su fe en Cristo.

Este fin de semana celebraremos el Encuentro Misionero de Jóvenes con el lema "Una cosa te falta" en el que se darán cita jóvenes de toda España para en un ambiente de escucha oracional y búsqueda puedan ir descubriendo el valor y el sentido de la vocación misionera de la Iglesia y de aquellos que son llamados a la misión. Es un encuentro abierto a todos aquellos jóvenes con inquietudes misioneras y que se sienten atraídos por la labor de los misioneros. Puedes seguirlo en twitter con el hastag #JóvenesyMisión.
También para jóvenes que quieran vivir una experiencia de misión o voluntariado misionero, OMP edita la guía Compartir la Misión que recoge distintas propuestas que hacen congregaciones, asociaciones o grupos misioneros para realizar un #VeranoMisión.

Toda la información sobre estas dos propuestas de OMP a los jóvenes puedes encontrarla en:http://www.obrasmisionalespontificias.es/p/encuentro-misionero-de-jovenes.html

20 de abril de 2017

7 de mayo, una Jornada dedicada a las Vocaciones

Presentación de la Jornada de Vocaciones Nativas y Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones que se celebran conjuntamente el 7 de mayo de 2017


El cuarto domingo de Pascua es el día dedicado a la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones. Desde hace 54 años, en este domingo “del Buen Pastor” la Iglesia pide con confianza filial al Dueño de la mies que envíe nuevos obreros para anunciar el Evangelio y ser instrumentos de salvación, y le da gracias por las vocaciones que suscita entre los jóvenes. En España, a esta convocatoria se suma la Jornada misionera de Vocaciones Nativas, de la Obra Pontificia de San Pedro Apóstol, que añade a aquella petición el compromiso por las vocaciones en los países de misión. 



Para la preparación de esta gran Jornada vocacional, trabajan conjuntamente tres organismos eclesiales: la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades, encargada de ayudar a las diócesis en la pastoral vocacional; el Área de Pastoral Juvenil Vocacional de CONFER, que colabora con las instituciones religiosas en su empeño por suscitar y acompañar las vocaciones a la vida consagrada; y las Obras Misionales Pontificias, que se ocupan de cooperar con las Iglesias locales de los territorios de misión en el sostenimiento de sus vocaciones a la vida sacerdotal y religiosa.


Al servicio de la Iglesia universal

Lo que da unidad y consistencia a la celebración conjunta de estas dos Jornadas es el carácter universal de cualquier vocación. Una llamada al servicio de la Iglesia no puede circunscribirse a unos límites geográficos e institucionales: cualquier vocación es, por esencia, una invitación a servir a la Iglesia donde ella necesita ser servida. Y es que, en el origen de una vocación, está la acción del Espíritu Santo; no se trata de una iniciativa particular. “Empujados por el Espíritu...”, comienza titulando Francisco su Mensaje para esta ocasión. Es el Espíritu de Dios quien llama y envía personas al servicio del Evangelio en el mundo. Que esta llamada no es un añadido a la fe y a la vida del cristiano, sino que está en su misma entraña, lo ratifica el hecho de que en todas partes están aflorando llamadas de muchos jóvenes a la vida consagrada y al sacerdocio.
Ahora bien: cada llamada vocacional que suscita el Espíritu solo puede ser identificada si hay una correspondencia en la disponibilidad de la persona para contestar: “¡Aquí estoy, envíame!”. Respuesta generosa y de entrega, que también ha de resonar en las instituciones eclesiales que asumen la responsabilidad de enviar estas vocaciones a otros lugares distintos de sus propias demarcaciones. La disposición generosa de los llamados no puede quedar truncada ni empequeñecida por el planteamiento egoísta de atender únicamente los propios ámbitos. Es tiempo para la audacia y el coraje que abren las puertas y empujan a quienes han dicho “sí” a que “vayan, sin miedo, para servir”, como alentaba el Papa en la JMJ de Río.


Ponerse en camino

El Espíritu, a través de Francisco, está invitando a quienes han recibido la vocación y a dichas instituciones eclesiales a ponerse en camino y salir al encuentro de los otros que están en las periferias geográficas y existenciales. Su llamada ha sido para ser enviados a anunciar que Jesús ha resucitado, más allá de las propias fronteras. Él, el Resucitado, camina a su lado y les da la fuerza y la alegría necesarias, dice con claridad el Santo Padre en su Mensaje. Cada vocación a la vida consagrada o al sacerdocio ha vivido la experiencia de un encuentro personal, que va calando en su corazón y que ha configurado su identidad. Es la vitalidad de la semilla que paulatinamente va desarrollándose en el interior de cada persona.
Vemos todo esto con claridad en la vocación de los misioneros, que no se guardan para sí ni para su entorno la Palabra y la salvación que han recibido. Gracias a su labor y generosidad, muchos seminarios y noviciados de los territorios de misión están hoy llenos de jóvenes que, una vez barruntado el amor, han abierto su alma a la llamada. Ayudar a estas vocaciones es una de las finalidades de la Jornada de Vocaciones Nativas.

El compromiso vocacional que anima esta doble Jornada es tarea común de toda la Iglesia: afecta a los pastores y responsables eclesiales; también, a las comunidades cristianas; pero, sobre todo, este compromiso vocacional está en cada cristiano. A cada uno de nosotros se nos pide oración, cercanía e incluso cooperación económica para ayudar en la formación de aquellos que son llamados al sacerdocio o a una especial consagración. El Pueblo de Dios ha de tener conciencia clara de que la Iglesia necesita de hombres y mujeres que entregan con radicalidad su vida al servicio de la misión.Y cuando una vocación aparece, la respuesta ha de ser de gratitud al Señor y compromiso para que aquella no se pierda por falta de recursos humanos, espirituales o materiales.

Anastasio Gil (OMP)
Maricarmen Álvarez (CONFER)
Sergio Requena (CEE)

18 de abril de 2017

Los jóvenes cuentan


Los jóvenes son una gran preocupación del Papa Francisco y un tema muy importante de su pontificado y a los jóvenes les dedica la intención de oración de este mes de abril.



El papa Francisco lleva a los jóvenes en el corazón y ha querido colocarnos en "el centro de la atención" de toda la comunidad católica, sabedor de nuestra fuerza y de nuestro encanto. Por este motivo, ha convocado un Sínodo dedicado a los jóvenes, porque está convencido de su "facultad de alegrarse con lo que comienza", de su capacidad "de darse sin recompensa, de renovarse y de partir de nuevo para nuevas conquistas", por utilizar palabras del Concilio Vaticano II.

Jesús, el Hijo de Dios, lo dejó todo por proclamar el Reino y entregó su vida por la salvación de la humanidad, de sus hermanos. Si a Jesús le hubiesen preguntado: "Las cosas, ¿se pueden cambiar?", seguro que habría respondido como lo hicieron los jóvenes en la Jornada Mundial de la Juventud de Cracovia: con un clamoroso "¡sí!". Como dijo Francisco, "esa es una respuesta que nace de un corazón joven que no soporta la injusticia y no puede doblegarse a la cultura del descarte, ni ceder ante la globalización de la indiferencia". Sin duda alguna, los jóvenes cuentan con la esencia que ha de tener todo espíritu misionero a la hora de dar a conocer la buena noticia del Evangelio.

La Iglesia desea contar con los jóvenes a la hora de construir un mundo más acorde a como Dios lo quiere más justo, libre y fraterno. Y, como en su día hicieron también muchos misioneros y misioneras que gastaron su vida en los lugares más abandonados en favor de los más necesitados, se invita a los jóvenes a escuchar la voz del Señor para "salir" y lanzarse "hacia un futuro no conocido", pero que se  garantiza "prometedor" y de "seguras realizaciones". La galería de hombres y mujeres que, a lo largo de la historia, han demostrado su talla excepcional en los campos de la misión lo podría atestiguar.

No se trata de una apuesta a ciegas, de un salto al vacío y sin red. De ahí la celebración de un Sínodo de los Jóvenes, en el que "la Iglesia desea ponerse a la escucha de la voz, de la sensibilidad, de la fe da cada uno; así como también de las dudas y las críticas". Porque se es consciente de que no siempre se han hecho bien las cosas ni se ha prestado a los jóvenes la atención y el protagonismo necesarios. "Hagan sentir a todos -ha dicho el Papa- el grito de ustedes, déjenlo resonar en las comunidades y háganlo llegar a los pastores".

Jesús, y con Él, la Iglesia, cuentan con los jóvenes. Los misioneros cuentan con vosotros. 


Revista Supergesto
Abril 2017

4 de abril de 2017

"Salir, cambiar, ser generosos" el Papa a los jóvenes

Deseo también recordarles las palabras que Jesús dijo un día a los discípulos que le preguntaban: «Rabbí […] ¿dónde vives?». Él les respondió: «Venid y lo veréis» (Jn 1,38). También a ustedes Jesús dirige su mirada y los invita a ir hacia Él. ¿Han encontrado esta mirada, queridos jóvenes? ¿Han escuchado esta voz? ¿Han sentido este impulso a ponerse en camino? Carta del Papa Francisco a los jóvenes, 13 enero 2017






“Salir, cambiar y ser generosos” bien puede ser el resumen de la carta que el papa Francisco ha dirigido a los jóvenes del mundo entero con motivo de la próxima Asamblea del Sínodo de los Obispos sobre los jóvenes. Se reunirá en octubre de 2018 para tratar el tema «Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional». Por eso Francisco se dirige personalmente a ellos para invitarles a participar directamente en la preparación de este importante evento de la Iglesia.

El Papa, recordando la figura de Abrahán, invita a los jóvenes a «“salir” para lanzarse hacia un futuro no conocido pero prometedor de seguras realizaciones, a cuyo encuentro Él mismo los acompaña». Para ello hay que escuchar la voz de Dios para descubrir el proyecto que Dios tiene sobre toda la humanidad, no sólo para cada uno personalmente, sino en cuanto familia de Dios. Francisco lanza la pregunta, la tierra nueva “¿no es acaso para ustedes aquella sociedad más justa y fraterna que desean profundamente y que quieren construir hasta las periferias del mundo?”. 
La llamada de Jesús a los primeros discípulos -«Venid y lo veréis» (Jn 1,38)- hace resonar en el corazón la llamada de Dios y da la fuerza para experimentar el poder transformador que viene de seguir a Jesús. El Papa recuerda que el mundo necesita cambiar: las injusticias, la cultura del descarte, la globalización de la indiferencia… son lacras que nos alejan del deseo de Dios de que vivamos en justicia y fraternidad. Para ello el Papa cuenta con los jóvenes: “En Cracovia, durante la apertura de la última Jornada Mundial de la Juventud, les pregunté varias veces: «Las cosas, ¿se pueden cambiar?». Y ustedes exclamaron juntos a gran voz «¡sí!»”.

Francisco confía en los jóvenes y les confía el futuro de la sociedad y de la Iglesia: “Un mundo mejor se construye también gracias a ustedes, que siempre desean cambiar y ser generosos”. La clave que les da el Papa es escuchar la llamada de Dios que en Jesucristo les dirige por medio del Espíritu “que les sugiere opciones audaces” y les invita a ser valientes: “no pierdan tiempo cuando la conciencia les pida arriesgar para seguir al Maestro”.


Propuestas y recursos de Obras Misionales Pontificias para los jóvenes





A los jóvenes que quieran “salir, cambiar y ser generosos” desde OMP les queremos recordar que los misioneros y misioneras en todo el mundo necesitan su ayuda y su colaboración. Recordamos las palabras del Papa: “No tengan miedo de escuchar al Espíritu que les sugiere opciones audaces”. Hay muchas oportunidades y recursos para ello:

La revista Supergesto mantiene vivo el espíritu misionero de los jóvenes y forma para la misión. 
ww.revistasupergesto.es

El Encuentro Misionero de Jóvenes es la gran oportunidad de encontrarse y compartir con otros jóvenes con inquietud misionera. Este año el lema es “Una cosa te falta…” (Mc 10,21)” y será del 21 al 23 de abril. 

La Guía “Compartir la misión” ofrece muchas posibilidades de colaborar con los misioneros en forma de voluntariado misionero.


#VeranoMisión es el gran momento en que -aprovechando las vacaciones- se puede experimentar y conocer de cerca la labor de los misioneros.